Rua

Mi calle… Rua de Serralves
4 diciembre, 2018 / ,

Vivo en una calle donde el pasado está dando paso al futuro. Una calle estrecha, antigua, algo degradada, típica del Oporto antiguo. Pero una urbanización moderna, soberbiamente ubicada en un terreno amplio y verde, se impone en un lugar donde antes había la antigua Fábrica de Lanificios de Lordelo. Allí mismo, en ese lugar y aprovechando incluso las estructuras de la fachada del antiguo edificio de principios del siglo XIX, se erige, ahora, un modo de vivir diferente. Ya no son los artesanos que se desplazan allí para trabajar en la fábrica, si no las familias o las parejas en el inicio de su vida en común los que habitan en este lugar.

Desde las ventanas de mi casa o bajando a los jardines del proyecto, veo un ribeiro. ¡Cosa rara! La Ribeira da Granja, como así se llama, es el mayor curso de agua que atraviesa la ciudad de Oporto. Y trae un encanto especial a todo lo que le rodea. Se escucha el ruido del agua al correr y se acercan pájaros a posarse en la hierba donde muchos niños juegan.

La calle está salpicada de pequeños comercios, cafés y colmados, pequeñas viviendas que traen una gran afluencia de gente. A medida que se sube, la calle va mejorando, con vivienda más moderna, recientemente construida, hasta llegar al esplendor de Serralves. La entrada a la Casa de Serralves, un icono de la ciudad, casi en el cruce de la calle de Serralves con la Avenida del Mariscal Gomes da Costa, surge, imponente e invitando a una visita.

Es así mi calle.

Praça Gomes Teixeira (Praça dos Leões)
12 octubre, 2018 / , ,

Punto central de la vida estudiantil de Oporto, esta plaza tiene el nombre de un ilustre matemático, pero son los leones de su imponente fuente los que la dieron a conocer.

La designación oficial de esta plaza en la Baixa do Porto es un homenaje a Gomes Teixeira, matemático que fue el primer rector de la Universidad de Oporto. Sin embargo, es más conocida como la Plaza de los leones, debido a la fuente en granito y bronce que hay en la zona central.

En realidad, este lugar es muy anterior a la fuente e incluso a la propia universidad. Según cuenta la leyenda, en el siglo XII, el primer rey de Portugal, D. Alfonso Henriques y su mujer, D. Mafalda, iban camino de Guimarães cuando la reina cayó por un precipicio. En ese momento de aflicción, ambos cónyuges invocaron a un santo. Agradecidos por haberse librado del peligro, mandaron construir, en el mismo lugar, capillas a Nuestra Señora de las Gracias y al Arcángel San Miguel (ya demolidas).

En el siglo XVII se ubicaron, junto a este sitio, el Convento de los Carmelitas (donde actualmente está el cuartel de la GNR) y los colegios donde eran acogidos huérfanos, lo que llevó a que este lugar fuese también conocido como Largo do Carmo o Campo dos Meninos Órfãos. Más adelante, y debido a que allí se vendía harina y pan, fue también conocido como Plaza del Pan o Plaza del Mercado del Pan. Ya en el siglo XIX, pasó a llamarse Plaza de los Voluntarios de la Reina, homenajeando así al batallón liberal del ejército portugués que había ocupado el Convento de los Carmelitas.

Cuando fue creado la Universidad de Oporto pasó a llamarse Plaza de la Universidad y, más tarde, Plaza Gomes Teixeira.

El actual edificio del Decanato de la Universidad de Oporto fue construido durante el siglo XIX y allí se ubicaron también las Facultades de Ciencias y de Ingeniería. La plaza ganó entonces una nueva vida; la presencia de los estudiantes fue decisiva para que surgieran cafés, como el mítico Café Âncora d’Ouro (más conocido como O Piolho –El Piojo-), librerías y otros servicios ligados a la vida académica. Las tiendas y almacenes de los alrededores fomentaron también, entre los portuenses y la gente que visitaba la ciudad, el hábito de hacer compras en esta zona.

Hoy día es uno de los lugares centrales de animación nocturna y continúa siendo punto de encuentro en los principales momentos de la vida académica de la ciudad, como en la “Queima das Fitas” (Quema de las Cintas, fiesta que simboliza la despedida de la vida universitaria) o la Recepción de los nuevos alumnos de la Universidad de Oporto.

Las iglesias del Carmen y de los Carmelitas, separadas por la casa más estrecha de la ciudad, son otro punto de interés en el lugar.

La fuente

Imponente, esta emblemática fuente fue encargada por la Compañía de Aguas de Oporto en 1882, con la finalidad de suministrar agua a aquella zona de la ciudad. Construida en Francia por la Compagnie Générale des Eaux pour l’Étranger, tiene 8 metros de diámetro y 6 metros de altura, estando compuesta por un contenedor de granito y por una fuente de bronce con cuatro leones alados y sentados en las extremidades. Dos copas en la parte superior completan la decoración de esta fuente que, en otro momento, había estado protegida por verja de hierro.

Rua Costa Cabral
11 septiembre, 2018 / ,

La calle más extensa de Oporto empieza en Marquês y se prolonga, prácticamente en línea recta hasta la carretera de Circunvalação, uno de los límites de la ciudad. Un largo recorrido con mucho por descubrir.

Construida en una zona de la ciudad que era predominantemente rural, esta calle desempeña aún hoy día un importante papel para la circulación en la zona oriental de la ciudad, así como también de acceso para los municipios vecinos. Ya en el siglo XIX pasaban por aquí personas y mercaderías camino de Guimarães, Braga o Penafiel.

La Rua de Costa Cabral se diferenciaba de las calles antiguas no sólo por su geometría más regular, sino también por su pavimentación. Fue bautizada con el nombre de Costa Cabral, ministro que no era popular en Oporto. Es por ello que los habitantes de la ciudad no adoptaron tal designación, prefiriendo llamarla Estrada da Cruz das Regateiras. La cruz a la que se refiere el nombre está actualmente en la parte trasera de la iglesia de Paranhos. Con anterioridad existía una amplia gama donde existía un puesto de cobro de impuestos sobre los bienes que entraban en la ciudad; las mujeres que traían sus productos para vender en Oporto eran conocidas como regateadoras porque discutían, como los fiscales, el precio del impuesto a pagar.  Por otro lado, cuando Costa Cabral dejó de ser ministro, los habitantes de Oporto destruyeron la placa que indicaba el nombre de la calle.

Puntos de interés

En los cerca de 4 kilómetros que separan Marquês y de Areosa, varios edificios de épocas y estilos diversos que merecen una atención más atenta:

  • 114 – Centro de Caridade de Nossa Senhora do Perpétuo Socorro. Edificio construido por el arquitecto Luís Cunha, ejemplo de renovación en el arte religioso de los años 50.
  • 196 – El antiguo Palacete de Lima es un edificio del siglo XIX que alberga la sede del Académico Futebol Clube, histórico club de la ciudad que aún hoy se mantiene en funcionamiento. Tiene un bar abierto al público.
  • 220 – Antigua Fábrica de Tabaco A Lealdade. Este edificio destaca por su tono amarillo vivo, como también por una gran marquesina de hierro.
  • Número 323 – Edificio modernista de los años 40 donde funcionó el Cinema Júlio Dinis. Y ahora es una discoteca.
  • 716 – Casa-Museu Fernando de Castro – antigua habitación de un poeta y coleccionista; posee una importante colección de pintura portuguesa y varios ejemplos de tallas dorada.
  • A lo largo de la Rua de Costa Cabral existen varios edificios residenciales datados del siglo XIX, muchos de ellos con fachadas revestidas de azulejo, con detalles que merecen atención en barandas, puertas y ventanas.
  • 740/760 – Bloque de Costa Cabral – Edificio residencial de los años 50, construido por el arquitecto Viana de Lima. Clasificado como Inmueble de Interés Público.
  • 1121 – Hospital Conde Ferreira – fue el primer hospital psiquiátrico en Portugal. Inaugurado en 1883.
Rua da Picari
20 julio, 2018 /

Comenzó estando ligada a los caballos, ha sido una calle frecuentada por quien quería comprar muebles y actualmente es un lugar cosmopolita, en el que es posible encontrar restaurantes con gastronomía de todo el mundo.

La designación de “picaría” parece ser anterior a la propia calle y pudiera indicar que en aquel lugar, o en sus inmediaciones, existió un picadero. La calle empezó a ser planificada  en el siglo XVIII, en un momento en que esta zona de la ciudad, aún bastante rural, fue urbanizada y modernizada.

Pavimentada a finales de los años 30, esta calle fue, durante décadas, ocupada por carpinteros y pequeñas tiendas de muebles. En ausencia de escaparates, los paseos estrechos estaban ocupados muchas veces por pequeñas estanterías y bancos de madera. Era también en estos carpinteros donde se hacían las cajas de pino usadas por los portugueses que, en los siglos XIX y XX, emigraban hacia Brasil en busca de trabajo y riqueza.

Aquella zona tiene también tradición de animación nocturna, habiendo existido allí dos cabarets famosos. La abertura de la calle de Ceuta, en el siglo XX, llevó a  que algunas casas de las inmediaciones fueran demolidas. La Travessa da Picaria desapareció, pero la calle se ha mantenido hasta nuestros días.

Actualmente, la calle da Picaria es uno de los lugares más animados de Oporto, dada la gran diversidad de restaurantes y las diferentes opciones gastronómicas que ofrece.

Curiosidades:

La Compañía de Teléfonos Anglo Portuguesa se instaló en la calle da Picaria construyendo allí un edificio que actualmente pertenece a una empresa de comunicaciones. Las cabinas telefónicas rojas, que aún existen en algunas calles de Oporto, son un vestigio de esta empresa luso-británica.

En el número 49 creció Francisco Sá Carneiro, Primer Ministro de Portugal fallecido en 1980. Al otro lado de la calle tenía su despacho de abogacía.

En el cruce de la calle da Picaria con la calle de Ceuta estuvo, en otra época, el Tribunal donde el escritor Camilo Castelo Branco fue juzgado por el crimen de adulterio. Su relación con Ana Plácido, mujer de un próspero comerciante, chocó con la sociedad portuense del siglo XIX.

Rua de Santa Catarina – Compras y diversión
18 abril, 2018 /

Es la calle ideal para ir de compras. Con centenas de tiendas y animación constante, cuenta con varios locales imperdibles.

Con 1500 metros de extensión, la Rua de Santa Catarina, en el Casco Antiguo de Oporto, es el local preferido de los portuenses y turistas para hacer compras. Parte de esta calle es peatonal, lo que la convierte en el lugar perfecto para ver escaparates, comprar desde vestuario hasta productos tradicionales portugueses o incluso piezas de artesanía colocadas a lo largo de las aceras. Se convirtió también en un local de animación permanente, gracias a los artistas de la calle que todos los días actúan para los que por allí pasan.

Las tiendas más tradicionales  se juntan a las tiendas de marcas internacionales, creando una oferta comercial capaz de agradar a todos los gustos. Los cafés, restaurantes y terrazas permiten descansar del paseo o sentir un ambiente cada vez más cosmopolita.

Dada su localización central, es también el punto de partida ideal para un paseo de descubrimiento de la ciudad.

Puntos de interés

Café Majestic – Inaugurado en 1921, es la cafetería más famosa de Oporto. Un espacio requintado y lleno de glamour, con una decoración única donde se destacan los espejos, la imponente entrada y un patio  interior.

Capilla de las Almas – Construida en los inicios del siglo  XVIII, esta capilla se destaca por su fachada cubierta de azulejos, representando pasos de la vida de  S. Francisco de Asís y de  Santa Catarina.

Decoración Arte Nova/Arte Moderno – las fachadas de la Joyería Reis & Filhos y de la Librería Latina Editora, ambas junto a la Iglesia de Santo Ildefonso, están decoradas con esculturas en en hierro fundido al estilo Arte Nova/Arte Moderno

Via Catarina – instalado en un edificio que ya sirvió de sede para un periódico,  este centro comercial, además de decenas de tiendas, tiene un área de restauración que hacer recordar  una calle típica de la ciudad.

Calle Sá da Bandeira
7 noviembre, 2017 / , , ,

De las quintas y callejones nació una calle cosmopolita

Hoy es una de las calles más centrales y concurridas de Oporto, pero nació en un lugar anteriormente ocupado por terrenos agrícolas, callejones e incluso cocheras.

El propio nombre de la calle tiene una historia curiosa: Bernardo Sá Nogueira de Figueiredo era mariscal fiel a las tropas liberales. Durante el Cerco de Oporto, en la guerra trabada entre Liberales y Absolutistas, el brazo donde transportaba la bandera liberal le fue amputado por el enemigo. Pasaría a ser conocido como Sá da Bandeira (Sá de la Bandera). Más tarde asumiría cargos políticos de relieve, llegando incluso a ministro. Sería también distinguido con los títulos de barón, vizconde y marqués.

La calle Sá da Bandeira sólo surgió en el siglo XIX: hasta entonces, esta era todavía una zona con quintas y terrenos de cultivo, muchos de ellos pertenecientes a D. Antónia Adelaide Ferreira (A Ferreirinha), uno de los nombres más importantes en la historia del vino de Oporto. La zona tenía también pequeñas callejuelas, que fueron casi totalmente demolidas.

La calle comenzó a construirse en 1836, pero las primeras casas sólo surgieron siete años después. En 1875 fue prolongada hasta la calle Formosa y la continuación hasta la calle de Fernandes Tomás (1904) obligó a la demolición de las caballerizas donde estaban los caballos que en ese momento arrastraban los transportes públicos de la época. Más tarde, la calle vendría a ser prolongada hasta el Sur y posteriormente hacia el Norte, hasta ganar la forma actual.

 

Puntos de interés

 

Teatro Sá da Bandera

Abrió en 1870, pero antes ya habían existido en el mismo local estructuras más rudimentarias destinadas a espectáculos. Por allí pasó, en 1895, Sarah Bernhardt y fue también en este local donde se exhibieron las primeras películas hechas en Portugal. Fue el primer teatro de Oporto a utilizar iluminación eléctrica.

 

 

 

Mercado del Bolhão

El mercado más tradicional de la ciudad fue construido sobre una burbuja (bolha en portugués) de agua (de ahí su nombre). Datado de 1850, es un bello ejemplo de la arquitectura neoclásica, pero es su interior, donde el alma Porto está más presente. Los productos frescos, la simpatía de los vendedores y la frescura de los productos tradicionales portugueses merecen una visita.

 

 

Palacio del Comercio

Edificio de vivienda, comercio y oficinas, que sorprende por su imponencia. Vale la pena mirar las esculturas de caballos que están en la parte superior, así como toda su arquitectura. Fue construido en los años 40 por la pareja de arquitectos David Moreira da Silva y Maria José Marques da Silva, hija de José Marques da Silva, uno de los arquitectos más importantes de la ciudad.

 

 

Antiguo café A Brasileña

Actualmente está en obras para convertirse en un hotel, pero este es un edificio con historia. En 1903, Adriano Teles, que había sido emigrante en Brasil, abrió este café para dar a conocer su propia marca de café. Durante las décadas de 50 y 60 era local habitual de tertulias.