Monumento

La Catedral de Oporto: la joya de la ciudad
6 marzo, 2017 / ,

La Catedral de Oporto comenzó a ser construida en el siglo XII, pero a lo largo de los siglos fue recibiendo las influencias del Renacimiento, Barroco y Rococó.

Solo la arquitectura de la Catedral de Oporto es suficiente para que sea considerada como una de las joyas de la ciudad. Al gótico de la construcción inicial, visible en el claustro y en la capilla de San Juan Evangelista, se le junta el manierismo de la capilla del santísimo sacramento y su altar de plata. El barroco del siglo XVIII está presente en los frescos de la capilla mor y en la sacristía, de la autoría de Nicolau Nasoni, así como en los azulejos del claustro.
El interior de la catedral es un verdadero tesoro, con mobiliario de valor incalculable, donde se incluyen mesas y lavabos en mármoles raros, espejos, armarios y un reloj de palo negro en estilo Rococó.
En el exterior, el Terreiro de la Sé (la plaza de la catedral) que es encuadrado por los edificios de la Catedral, Casa del Cabido, Pazo Episcopal y Casa de la Cámara. Es uno de los miradores privilegiados de la ciudad, ya que de allí es posible avistar la zona de Barredo, el río Duero y la ciudad de Gaia.

Avenida de los Aliados – La sala de visitas de Oporto
3 marzo, 2017 / ,

Es el corazón de la ciudad, donde se reúnen los Jefes de Estado, celebran victorias y se celebran fechas importantes, como  Nochevieja o San Juan.

En realidad, el espacio que es vulgarmente designado como Avenida de los Aliados, incluye también la Plaza de la Libertad  (al sur) y la Plaza del General Humberto Delgado, del lado norte, donde se ubica el edificio del Ayuntamiento. La localización es central y sus dimensiones permiten acoger millares de personas, siendo por ello el local escogido para celebrar los grandes momentos de la vida de la ciudad.

El granito predomina en los edificios, muchos de ellos, verdaderas obras de arte construidas durante un período áureo para la ciudad. Los planes para hacer de este local una plaza pública remontan al siglo XVII, pero pasarían varios años hasta que las obras avanzaran. Los campos agrícolas dieron lugar a calles más modernas, pero sería necesario esperar por el siglo XIX para que este lugar se convirtiera en el centro político, económico y social de la ciudad. Cafeterías y botequines ocupaban un espacio que más tarde vendría a ser de bancos y oficinas y que hoy, además de terrazas y restaurantes, acoge también hoteles y tiendas, así como estatuas y esculturas que contrastan con el espejo de agua y la calle adoquinada en granito, de construcción más reciente.

Las obras de la avenida tuvieron inicio en 1916, con la demolición del anterior edificio del Ayuntamiento. El nuevo ayuntamiento resulta de un proyecto del arquitecto Correia da Silva datado de 1920, pero las instalaciones solo se concluyeron en los años 50.

En el siglo XXI, debido a la construcción de una estación de metro en los Aliados, el espacio vendría a ser nuevamente recalificado, en un proyecto de los arquitectos   Álvaro Siza Veira y Eduardo Souto Moura.